Es el encontrar de las miradas en un ruedo que los espera, son los gritos desesperados por una respuesta y es la plata la que interesa.
La ciudad de Ibagué celebra la fiesta taurina en plaza de toros Pepe Cáceres, un evento que algunos llaman diversión y lo que otros llaman una búsqueda de sangre.
Anjara Naranjo es una comerciante que todos los años para el mes de junio trabaja con su asociación en este lugar, ella afirma que siempre llegan personas que aman el toros, que se apasionan con las corridas y toda la cultura que trae esta práctica, desde la el vestuario, pasando por el licor y llegando al famoso “OLÉ”.
Por otra parte nos encontramos con los que dicen sentir un profundo amor por los animales, un gran respeto y cuidado, que los han conducido a las puertas de la plaza de toros, para protestar por el sufrimiento que estos hombres causan en los toros.
Más allá del toreo se esconde una oportunidad para todos, los que quieren asistir al toreo, los que quieren protestar y mostrar su desacuerdo a través de sus pancartas y actitudes y otros que están buscando una forma de ganarse unos pesos.
Ya en la plaza, en el lugar de la discordia, se encuentra mucha gente cerca al ruedo, esperando con ancías un toro para engancharlo, un torero valiente, y un charco de sangre, una mancha clara en la arena limpia; afuera se escuchan fuertes gritos en contra de la violencia que trae esta práctica. Se empujan y se tiran objetos para evitar la entrada a este sitio y de pronto causar una reflexión en el público asistente.
La policía quiere evitar el conflicto entre estos dos grupos cada uno defendiendo su posición, los unos con un derecho a proteger los animales y otros con el derecho asistir a un evento que es legal ante el estado, alegan por un momento de esparcimiento y diversión.
Un plan que no es para muchos por su grado de sensibilidad, ante las imágenes fuertes de un toro suelto y solo, unas muletillas explorando el pinchazo y un torero que muchos desean que no llegue a la enfermería.
Para las personas que trabajan en este evento, es lucrativa la responsabilidad de la fiesta taurina, una práctica otorga trabajo a muchas personas en diferentes áreas como que venden los alimentos, los colaboran en el mantenimiento del ruedo, y los que manipulan los animales.
Al final todos tienen un grado de satisfacción, los asistentes a la fiesta taurina por haber presenciado una buena corrida, los protectores de animales por dejar un pequeño registro de su lucha en voz de los animales, y los vendedores por llevar dinero a sus hogares.
Un pequeño vistazo de lo que ocurre en una ciudad pequeña con gustos, intereses y problemáticas.
Cuidado que la presentación de Vuvox tiene unos errores de ortografía gravísimos que dañan por completo el trabajo.
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